SANTO DOMINGO.– En las últimas semanas, una creciente ola de denuncias a través de plataformas digitales ha puesto en el centro del debate la seguridad de los canales electrónicos bancarios en el país. Decenas de usuarios han reportado haber sido víctimas de consumos no autorizados, retiros inusuales y, en casos más complejos, la gestión de productos financieros no solicitados a través de sus aplicaciones móviles.
El fenómeno, que ha cobrado fuerza en redes sociales como TikTok y X (anteriormente Twitter), describe un patrón común: los afectados reportan el vaciado de cuentas de ahorro y el uso del límite de sus tarjetas de crédito en comercios internacionales o servicios de alojamiento, a pesar de asegurar que nunca compartieron sus credenciales con terceros.
Fallas en la seguridad digital
Expertos en tecnología y ciberseguridad sugieren que la situación podría derivarse de posibles filtraciones de bases de datos o ataques de «data leak», donde actores malintencionados obtienen acceso a nombres de usuario y contraseñas.
Una de las críticas más recurrentes por parte de los afectados es la aparente ausencia de sistemas de autenticación de doble factor (2FA) lo suficientemente robustos en algunas plataformas, lo que permitiría que terceros inicien sesión en dispositivos desconocidos sin una validación de identidad adicional y efectiva.
El desafío de las reclamaciones
Los testimonios recogidos indican que los procesos de reclamación interna en las instituciones financieras pueden resultar agotadores para el cliente. Según los denunciantes, los plazos de respuesta pueden extenderse por meses y, con frecuencia, las entidades declinan inicialmente las quejas bajo el argumento de que las transacciones fueron realizadas con las credenciales correctas del usuario.
Ante este escenario, la figura de ProUsuario, la oficina de atención al cliente de la Superintendencia de Bancos, se ha vuelto fundamental. Muchos usuarios han logrado la devolución de sus fondos tras elevar sus casos a esta instancia reguladora, la cual interviene para garantizar que la entidad financiera demuestre fehacientemente la legitimidad de la transacción o, de lo contrario, proceda con el reembolso.
Recomendaciones para los usuarios
Para mitigar riesgos mientras se fortalecen los controles institucionales, los expertos recomiendan las siguientes medidas preventivas:
1. Cambio inmediato de contraseñas: Actualizar periódicamente las claves de acceso a la banca en línea y evitar usar la misma contraseña para otros servicios.
2. Monitoreo constante: Revisar diariamente el estado de cuenta y activar las notificaciones de consumo por correo electrónico o SMS.
3. Gestión de límites: Ajustar los límites diarios de transferencias y consumos permitidos en las aplicaciones móviles.
4. Denuncia formal: Ante cualquier movimiento sospechoso, reportar de inmediato al banco y guardar el número de reclamación. Si no hay respuesta satisfactoria en 30 días, acudir a ProUsuario.
Este incremento en las incidencias digitales subraya la necesidad de una actualización constante en los protocolos de ciberseguridad del sector financiero nacional, en un entorno donde la confianza del usuario es el activo más valioso.




