El barril de crudo Brent y el WTI registran caídas de hasta el 5.6% tras anunciarse el fin de las hostilidades y la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz.
Los mercados energéticos globales han respirado con alivio. El precio del petróleo registró una fuerte caída este lunes, posicionándose lejos de los máximos de 110 dólares alcanzados en las últimas semanas, tras el sorpresivo anuncio de un acuerdo de paz entre las administraciones de Washington y Teherán. El pacto pone fin a tres meses de un conflicto armado que mantenía en vilo a la economía mundial.
Al cierre de las operaciones, el barril de crudo Brent —de referencia en Europa— cayó un 4.1%, situándose en los 83.77 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente en el mercado estadounidense, sufrió un desplome aún mayor del 5.6%, cotizando a 80.16 dólares.
Fin a tres meses de guerra
El acuerdo, alcanzado gracias a la mediación diplomática de Pakistán, pone punto final a las hostilidades que se iniciaron el pasado 28 de febrero de 2026. Según confirmaron fuentes oficiales de ambas potencias, la firma formal del cese al fuego tendrá lugar el próximo 19 de junio en Suiza.
A partir de esa fecha, se abrirá un periodo de negociaciones de dos meses con el objetivo de redactar el tratado de paz definitivo, el cual establecerá los nuevos términos de la relación bilateral y los mecanismos de verificación internacional.
Libre tránsito en el estrecho de Ormuz
El punto más crítico y de impacto inmediato para la economía global es el compromiso mutuo de reabrir de manera inmediata y sin peajes el estrecho de Ormuz, sumado al retiro del bloqueo naval que mantenía la Armada de los Estados Unidos.
Este corredor marítimo es la arteria comercial más importante para el sector energético global, ya que por sus aguas transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. Su parálisis casi total durante el conflicto había disparado las alarmas de una crisis de desabastecimiento global.
Alivio contra la inflación y euforia en las bolsas
La drástica bajada en los precios de la energía disipa el fantasma de un nuevo repunte inflacionario global, una amenaza que hacía temer que los principales bancos centrales del mundo se vieran obligados a endurecer sus políticas monetarias y elevar las tasas de interés.
La reacción de los mercados financieros no se hizo esperar. Las principales bolsas del mundo operaron con fuertes ganancias, un optimismo liderado por los mercados asiáticos: el índice Nikkei de Tokio y el Kospi de Seúl cerraron la jornada con repuntes superiores al 5%, marcando el inicio de lo que los analistas prevén como una semana de fuerte recuperación económica global.




